El auge de la IA pone a prueba el encaje de las grandes tecnológicas en los fondos ESG
La expansión de la potencia de cálculo para IA está tensionando los marcos de inversión ESG, a medida que aumenta el consumo energético de los centros de datos y con ello las emisiones de algunas grandes tecnológicas como Microsoft. Se han divulgado planes para construir 74 nuevas centrales eléctricas de gas, cuyas emisiones anuales previstas se estiman equivalentes a las de toda Australia. Varias entidades están reforzando las propuestas climáticas de accionistas vinculadas a la IA y el diálogo con las empresas, sin cambios inmediatos de política ni sorpresas de resultados.