India endurece las importaciones de plata para frenar la salida de divisas
India ha endurecido de forma notable la entrada de plata al país. Una notificación de la Dirección General de Comercio Exterior (DGFT) fechada el 16 de mayo reclasifica la mayor parte de las importaciones de plata de la categoría "libre" a "restringida", lo que obliga a los importadores a obtener una licencia gubernamental para introducir lingotes.
La medida llega pocos días después del aumento de los aranceles a los metales preciosos, que pasaron del 6% al 15% con efecto desde el 13 de mayo. Al sumar el Impuesto Integrado sobre Bienes y Servicios (IGST), la carga fiscal efectiva sobre la plata importada supera ya el 18%. En un país que importó cerca de 12.000 millones de dólares en plata en el ejercicio fiscal cerrado en marzo de 2026, el cambio no es menor.
El endurecimiento responde al fuerte repunte de las compras externas. En el ejercicio fiscal 2025-26, el valor de las importaciones de plata se disparó un 150% y los volúmenes aumentaron un 42%. El encarecimiento del metal a nivel global, junto con la depreciación de la rupia, elevó el gasto en divisas y presionó al alza el déficit por cuenta corriente.
Las restricciones se aplican de manera amplia, con exenciones limitadas para determinadas unidades orientadas a la exportación y zonas económicas especiales. Esas entidades no pueden vender en el mercado doméstico, por lo que joyeros y comerciantes de lingotes quedan sujetos al requisito de licencia.
En el mercado interno, la reacción fue inmediata: los precios de la plata en India subieron aproximadamente un 7% tras la entrada en vigor de los nuevos aranceles.
El giro supone revertir dos años en los que se habían reducido deliberadamente los gravámenes. Entonces, el objetivo era recortar el incentivo al contrabando y apoyar al sector joyero formal. El Gobierno parece asumir ahora que esa estrategia deja de ser válida cuando el valor importado crece un 150% interanual.
El riesgo es que elevar las barreras no elimina la demanda. Con un coste de importación legal por encima del 18%, se amplía el margen para el mercado gris y pueden reactivarse las redes de contrabando que las rebajas arancelarias buscaban debilitar.
Para el mercado global, el endurecimiento en India recorta una fuente relevante de demanda: el país figura entre los mayores consumidores de plata y una factura anual de importación de 12.000 millones de dólares tiene capacidad de mover precios. En India, joyeros y distribuidores afrontan un golpe directo a los márgenes. Un alza doméstica del 7% no se traslada necesariamente al precio minorista si la demanda es sensible al precio, lo que tensiona la rentabilidad a lo largo de la cadena de suministro.