Intesa Sanpaolo eleva su apuesta por cripto hasta 235 millones de dólares vía ETF y trusts regulados
Intesa Sanpaolo ha duplicado su exposición a criptomonedas y la ha llevado a unos 235 millones de dólares a cierre del 31 de marzo de 2026, frente a cerca de 100 millones al final de 2025, según datos citados por CoinDesk. La cartera se amplía con posiciones en Ethereum y XRP a través de ETF y estructuras tipo trust reguladas, un movimiento que el mercado interpreta como una señal del cambio de tono de parte de la banca europea tras años de cautela y presión supervisora.
En el caso de Banco Santander, la entidad no mantendría tokens de forma directa, pero sí está ampliando el acceso institucional mediante productos regulados. El paso más destacado es su primera entrada de calado en Ethereum: ha comprado más de 3,1 millones de participaciones del BlackRock iShares Staked ETH Trust, un vehículo que ofrece exposición a ETH y participación en el "staking" de la red. La operación sugiere que la entidad ve Ethereum no solo como un activo especulativo, sino como infraestructura capaz de generar rendimientos recurrentes a través de su mecanismo nativo de "staking".
Intesa Sanpaolo también ha abierto una posición en XRP mediante el Grayscale XRP Trust. El banco posee más de 712.000 participaciones del fondo: la inversión inicial rondaba los 18 millones de dólares y, tras la subida del precio de XRP en las últimas semanas, su valoración se sitúa en torno a 26 millones.
Bitcoin se mantiene como el pilar de la estrategia institucional. Aunque la cartera se ha diversificado con Ethereum y Ripple, la mayor parte del peso sigue recayendo en BTC. Intesa Sanpaolo ha incrementado de forma notable sus posiciones en ETF de bitcoin al contado, incluidos el IBIT de BlackRock y el ARK 21Shares Bitcoin ETF. Además, por primera vez ha incorporado opciones call sobre bitcoin, lo que apunta a una estrategia de negociación más sofisticada que combina coberturas y apuestas direccionales sobre futuras subidas.
En paralelo, Solana pierde protagonismo. Intesa ha reducido casi por completo su exposición al Bitwise Solana Staking ETF, pasando de más de 266.000 participaciones a solo 2.817. La reasignación de capital refuerza la idea de que los inversores institucionales están priorizando criptoactivos más líquidos y mejor regulados, como bitcoin y ethereum, frente a altcoins de mayor riesgo.
Intesa Sanpaolo ha precisado que estas inversiones no guardan relación con productos dirigidos a clientes minoristas y que se mantienen exclusivamente con fines de beneficio directo en mercado. El giro coincide con un contexto de resultados sólidos en el sector: en el primer trimestre, UniCredit comunicó el mayor beneficio de su historia, con 2.800 millones de euros. El exceso de liquidez permite asumir más riesgo en activos emergentes sin tensionar los balances.
Por su parte, Banco Santander acelera su transformación digital. Entre 2022 y 2026 ha invertido más de 5.700 millones de euros en infraestructura tecnológica y su plataforma digital Isybank supera ya los 1,1 millones de usuarios. En conjunto, estas señales apuntan a que la inversión en cripto deja de ser un asunto periférico para la banca europea y empieza a encajar como parte central de estrategias de digitalización y diversificación de ingresos.