La relajación del ratio de apalancamiento libera 1,3 billones de dólares de capacidad de crédito para grandes bancos de EEUU y Reino Unido
El manual posterior a la crisis financiera de 2008 acaba de reescribirse. Los reguladores de EEUU han flexibilizado el Enhanced Supplementary Leverage Ratio (ESLR), la norma pensada para impedir que los mayores bancos acumulen un apalancamiento excesivo, y el cambio podría desbloquear cerca de 1,3 billones de dólares de nueva capacidad de préstamo para las principales entidades del mundo.
Según una estimación de S&P Global, ese volumen equivale a fondos adicionales que bancos como JPMorgan Chase, Citibank, Bank of America y Goldman Sachs podrían destinar a la economía.
Qué se ha modificado y por qué importa
El ESLR nació tras la crisis de 2008 y obligaba a los mayores bancos a mantener un nivel mínimo de capital como colchón frente a su exposición total, incluyendo activos de bajo riesgo como los bonos del Tesoro de EEUU y las operaciones de recompra (repos).
La norma actualizada, en vigor desde el 1 de abril de 2025, reduce el capital que las entidades deben inmovilizar frente a esos mismos activos considerados de bajo riesgo. La versión definitiva de las medidas está prevista para el 25 de noviembre de 2025. Al tratar Treasuries y repos como menos arriesgados a efectos del cálculo del apalancamiento, se libera una cantidad relevante de capital que hasta ahora permanecía retenida. Con ello, los bancos ganan margen para conceder más crédito, comprar más deuda pública y operar con mayor intensidad en el mercado de repos sin chocar con límites regulatorios.
Efecto liquidez
Las proyecciones apuntan a que el impacto total sobre la economía podría acercarse a los 4 billones de dólares al incorporar los efectos multiplicadores del crédito. Sectores intensivos en financiación, como defensa e infraestructuras, figuran entre los potenciales beneficiados.
Arthur Hayes, cofundador de BitMEX y comentarista macro, sostiene que rebajar los requisitos de capital bancario equivale en la práctica a una forma de expansión cuantitativa, sin que la Reserva Federal tenga que activar directamente la "impresora".
La derivada británica se explica por la interconexión del sistema financiero: los grandes bancos de EEUU operan de forma amplia en Londres y sus filiales en Reino Unido se encuadran en marcos regulatorios y de capital ligados a los de sus matrices.
Lectura para inversores en cripto
Hayes vincula el ajuste del ESLR con las perspectivas de Bitcoin, al considerarlo un activo sensible a la liquidez que suele beneficiarse de una mayor disponibilidad de dólares en el sistema.
La fecha de cierre regulatorio de noviembre de 2025 añade un foco de incertidumbre. La entrada en vigor del 1 de abril se concibió como un paso intermedio. Si la regulación final difiere de forma sustancial de la aplicada actualmente, los bancos podrían tener que ajustar su estrategia y la estimación de 1,3 billones de dólares podría variar al alza o a la baja.