La SEC acota su giro con las criptomonedas: más claridad, sin aval general
La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) ha dado otro paso hacia una postura más permisiva con el sector cripto, pero sin extender un visto bueno general a toda la industria. Sus últimas actuaciones apuntan a un cambio más acotado: mayor claridad sobre el trato regulatorio de ciertos criptoactivos y más margen para que algunas interfaces operen sin tener que registrarse de inmediato como broker-dealer.
Este giro ha alimentado lecturas de que la SEC ha dado una nueva "luz verde" a las criptomonedas. El balance, no obstante, es más limitado. El organismo ha reiterado que las leyes federales de valores se aplican a los valores digitales, mientras que muchos otros criptoactivos podrían quedar fuera de esa categoría. En paralelo, la SEC sigue enfatizando condiciones, categorías y límites legales, en lugar de una aprobación amplia.
El movimiento encaja además en un reajuste más amplio del regulador. Según informó Reuters recientemente, la actividad de enforcement de la SEC cayó con fuerza en el ejercicio fiscal 2025, al reorientar su foco hacia el fraude, el perjuicio al inversor y la integridad del mercado, en vez de impulsar un gran volumen de casos novedosos, incluidos algunos vinculados a activos digitales.
La SEC estrecha el alcance sobre interfaces cripto
El 13 de abril, la División de Trading and Markets de la SEC publicó una declaración del staff sobre determinadas interfaces de usuario empleadas en transacciones de valores representados como criptoactivos. El texto indicó que, en algunos supuestos, el personal no pondría objeciones a que un proveedor cree u opere este tipo de interfaz sin registrarse como broker-dealer.
La comisionada Hester Peirce señaló que la declaración se refería a los front ends y a los monederos autocustodiados utilizados por inversores en operaciones on-chain de valores en forma de criptoactivos. Aun así, el alivio es limitado: se circunscribe a circunstancias específicas y no equivale a una autorización general para exchanges, emisores de tokens o el conjunto del mercado cripto. La diferencia es clave: se abre un carril estrecho para partes del ecosistema, pero no se declara que toda la actividad cripto quede despejada o aprobada.
Más guía: claridad regulatoria, no aprobación total
El cambio de mayor calado llegó el 17 de marzo, cuando la SEC publicó la esperada guía sobre cómo se aplican las leyes federales de valores a los criptoactivos. Reuters informó de que la agencia agrupó los tokens en categorías como commodities digitales, stablecoins y valores digitales, y precisó que la normativa de valores se aplica únicamente a los valores digitales.
La guía supuso un giro relevante frente a la etapa anterior, más centrada en la aplicación coercitiva. Aun así, se planteó como un ejercicio de clasificación y cumplimiento, no como una "luz verde" para cada token, proyecto o plataforma. Un criptoactivo también podría recibir un tratamiento distinto si se comercializa como inversión ligada a expectativas de beneficio.
En consecuencia, el enfoque más fiel no es que la SEC haya aprobado las criptomonedas de forma generalizada, sino que ha hecho el marco más favorable para ciertos segmentos del sector, manteniendo intactos los principales límites legales.