Sun Yuchen demanda a World Liberty Financial por la congelación de tokens y presunto fraude
Sun Yuchen asegura que su apuesta de 75 millones de dólares por World Liberty Financial (WLF) ha terminado en un bloqueo masivo de activos y una batalla judicial. El fundador de Tron presentó el 22 de abril una demanda ante el Tribunal Federal del Distrito de EE. UU. en San Francisco, en la que acusa a WLF de convertirle en "el objetivo principal de su esquema fraudulento" y de causarle a él y a su empresa "cientos de millones de dólares en pérdidas". En el escrito sostiene además que la compañía está "al borde del colapso", "gravemente insolvente" y que prevé destinar "95%" de lo recaudado en la venta de tokens a "insiders".
De inversor estrella a demandante
La relación se remonta a finales de 2024, cuando WLF lanzó la venta de tokens WLFI con un arranque débil: 22 millones de dólares vendidos en el primer mes. Sun entró entonces con 30 millones de dólares, elevó después su aportación a 45 millones y recibió, como compensación por un rol de asesor, 1.000 millones de tokens adicionales. Según su versión, la exposición total rondó los 75 millones, lo que le convirtió en el mayor inversor público del proyecto.
Tras su entrada, se sumaron más inversores y el proyecto terminó captando unos 550 millones de dólares. WLF llegó a reconocer públicamente que la participación de Sun contribuyó a reactivar la colocación.
En paralelo, Sun estaba bajo presión regulatoria. La SEC le había demandado por presunta manipulación de mercado, venta de valores no registrados y pagos a celebridades para promocionar proyectos sin revelar la contraprestación. Tras la llegada de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, la SEC solicitó pausar el procedimiento. En marzo de 2026, ambas partes acordaron un pago de 10 millones de dólares, sin admisión de culpabilidad por parte de Sun.
Ruptura en 2025 y congelación por "lista negra"
La demanda afirma que en 2025 WLF presionó a Sun para que incrementara su inversión y para que acuñara la stablecoin USD1 de WLF en la red Tron. Sun se negó y, para julio de 2025, la relación ya se había roto.
Según el escrito, en agosto de 2025 WLF modificó el smart contract de WLFI para incorporar una función de "blacklist" que permite al equipo congelar tokens de cualquier tenedor sin aviso, sin justificación y sin votación de gobernanza. Un mes más tarde, cuando Sun intentó transferir sus WLFI, su cartera fue incluida en la lista negra: quedaron inmovilizados aproximadamente 107 millones de dólares en tokens de gobernanza y se le retiraron sus derechos de voto. WLF también habría amenazado con "quemar" los tokens (destruirlos de forma irreversible). Sun afirma que trató de "resolver el asunto de buena fe", pero que WLF se negó a desbloquear los activos o a restaurar sus derechos. "No me dejaron otra opción que acudir a los tribunales", escribió en X.
Zach Witkoff, consejero delegado de WLF, respondió que las acusaciones son "completamente infundadas" y sostuvo que Sun incurrió en "mala conducta", lo que obligó a la empresa a actuar para "protegerse a sí misma y a sus usuarios", sin detallar en qué consistió dicha conducta.
La estructura económica: el "cajero"
WLF se presenta como un proyecto de finanzas descentralizadas con un token de gobernanza (WLFI), una stablecoin (USD1) y productos de préstamo DeFi. La demanda y diversas críticas apuntan a que su arquitectura real se asemeja más a un canal de reparto de beneficios.
El texto sostiene que la familia Trump recibe el 75% de los ingresos netos de la venta de WLFI. Para diciembre de 2025, habría obtenido 1.000 millones de dólares en beneficios y conservaría tokens no vendidos valorados en 3.000 millones. Además, las reservas de USD1 se invertirían en bonos del Tesoro de EE. UU., y los intereses también irían a entidades vinculadas a la familia. Con una capitalización de mercado de 4.200 millones de dólares y los rendimientos actuales del Tesoro, la stablecoin generaría unos 160 millones de dólares anuales.
En enero de 2025, cuatro días antes de la investidura de Trump, una entidad inversora vinculada al jeque Tahnoon bin Zayed (familia real de Abu Dabi) adquirió el 49% de WLF por 500 millones de dólares, en un acuerdo firmado por Eric Trump. De ese importe, 187 millones habrían ido a entidades controladas por la familia Trump y al menos 31 millones a entidades asociadas a la familia Witkoff. Zach Witkoff es consejero delegado y cofundador; su padre, Steve Witkoff, ejerce como enviado especial de EE. UU. para Oriente Medio. La senadora Elizabeth Warren calificó la operación de "corrupción descarada" y la Cámara de Representantes abrió una investigación. Trump dijo no estar "al tanto" de la transacción.
Dolomite y el préstamo contra token propio
A comienzos de 2026, datos on-chain mostraron que WLF depositó 500 millones de sus propios tokens WLFI como colateral en la plataforma de préstamos DeFi Dolomite para tomar prestados aproximadamente 75 millones de dólares en stablecoins. Más de 40 millones se transfirieron a Coinbase Prime, un patrón que suele indicar conversión a dinero fiat.
Corey Caplan, cofundador de Dolomite, figura también como asesor de WLF. La operativa —usar el token propio como garantía en una plataforma vinculada a un asesor, pedir prestada la stablecoin emitida por el propio proyecto y convertir una parte en efectivo— llevó la utilización del pool de USD1 de Dolomite al 100%. Con ello, depositantes ordinarios habrían quedado atrapados sin poder retirar fondos. Según la información citada, el colateral de WLF representaría el 55% del valor total bloqueado (TVL) de Dolomite.
WLF replicó que actuó como prestatario ancla para crear rentabilidades atractivas. En finanzas tradicionales, una operación así se consideraría una transacción vinculada y exigiría auditoría y divulgación específicas.
La propuesta del 15 de abril: desbloqueo forzoso o congelación indefinida
El 12 de abril, Sun acusó públicamente al equipo de tratar a los usuarios como "cajeros automáticos personales" y dijo ser "la primera y mayor víctima". Tres días después, WLF publicó una propuesta de gobernanza titulada "Reestructuración de la gobernanza".
La propuesta establece un nuevo calendario de desbloqueo para 6.228 millones de WLFI (62% del suministro total). Los 45.200 millones de tokens de fundadores, equipo y asesores se someterían a una quema del 10% (aprox. 4.500 millones), seguida de un bloqueo de dos años y un vesting lineal de tres años. Quien no acepte los nuevos términos vería sus tokens congelados de forma indefinida.
Sun calificó la propuesta de "una de las estafas de gobernanza más absurdas" que ha visto. Según el propio caso, no pudo votar en contra porque sus tokens ya estaban congelados. La concentración de poder también pesa: en una propuesta de gobernanza de USD1 aprobada en enero de 2026, las nueve carteras principales controlaban casi el 60% del poder de voto.
Precio de WLFI y pérdidas latentes
WLFI marcó un máximo histórico de 0,46 dólares en septiembre de 2025 y desde entonces encadenó caídas hasta un mínimo histórico de 0,0767 dólares el 11 de abril, un descenso del 84% desde máximos. Quien compró a 0,015 dólares aún mantiene plusvalías no realizadas. En el caso de Sun, la demanda sostiene que los tokens obtenidos con una inversión de 75 millones llegaron a superar los 1.000 millones de dólares de valor, pero hoy están bloqueados y podrían ser destruidos.
El debate de fondo: ¿qué es WLFI a ojos del tribunal?
El interés del caso, más allá de si Sun recupera sus tokens, está en cómo califique el tribunal a WLFI. Si se considera un valor (security), actuaciones como modificar el contrato sin votación y congelar activos de tenedores podrían encajar en fraude bajo la normativa federal de valores.
En el mercado, WLFI cotiza en torno a 0,078 dólares, todavía cerca de un 84% por debajo del pico. La suficiencia de reservas de la stablecoin USD1 está bajo escrutinio, los riesgos del pool de Dolomite siguen sin resolverse y la investigación de la Cámara continúa. Entre tanto, la familia Trump ya habría monetizado más de 1.000 millones de dólares.
Los tiempos juegan en contra de los afectados: los bonos convertibles de Sun no vencen como pronto hasta 2027, y la agenda judicial podría alargarse más de un año. Mientras, los WLFI seguirán desbloqueándose y los tenedores, según la propuesta, tendrán que elegir entre "aceptar los nuevos términos" o permanecer congelados de forma indefinida.