Warren acusa al presidente de la SEC, Paul Atkins, de haber engañado al Congreso con los datos de cumplimiento
La senadora estadounidense Elizabeth Warren, máxima demócrata del Comité Bancario del Senado, ha elevado el tono de su pulso con la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) por su política de cumplimiento. En una carta fechada el 15 de abril, Warren acusa al presidente del organismo, Paul Atkins, de haber podido inducir a error al Congreso sobre las cifras de actuación de la agencia, después de que la SEC publicara sus datos de enforcement del ejercicio fiscal 2025.
La SEC difundió esas estadísticas el 7 de abril. Según los datos, las acciones de cumplimiento registraron una caída acusada y se situaron en su nivel más bajo en más de una década. Warren sostiene que esas cifras respaldan su advertencia de que, bajo el mandato de Atkins, la actividad sancionadora se ha reducido de forma significativa.
El choque se remonta a la comparecencia de Atkins del 12 de febrero en una audiencia parlamentaria. Warren afirma que entonces le pidió que comentara unos datos que apuntaban a un descenso del enforcement y que Atkins "eludió" la cuestión, respondiendo que "no estaba seguro de a qué datos" se refería. En su carta, la senadora afirma que esa respuesta fue "profundamente engañosa" y que pudo estar orientada a sembrar dudas sobre un hecho que ahora considera evidente: la caída significativa de la actividad de cumplimiento.
Warren solicita explicaciones detalladas sobre la trayectoria del enforcement de la SEC y pide que Atkins aclare qué sabía sobre esas cifras en el momento de su testimonio. El comité fijó como fecha límite el 28 de abril para que el presidente del supervisor responda.
El debate trasciende las cifras y se adentra en el enfoque regulatorio hacia el mercado de criptoactivos y la protección del inversor. Warren presenta los datos como señal de una retirada más amplia en la persecución de infracciones, con preocupación por la disposición de la SEC a llevar casos, incluidos los relacionados con criptomonedas.
En el trasfondo, la carta menciona un periodo en el que la SEC habría recortado su presión sobre firmas cripto, mientras que otras actuaciones de la Administración Biden fueron cerradas mediante acuerdos o desestimaciones, una evolución que provocó críticas bipartidistas. Atkins también ha sido interrogado sobre posibles planteamientos de "safe harbor" para cripto y sobre qué estrategias de enforcement resultan apropiadas mientras la SEC define su postura frente a los activos digitales.
La SEC no respondió de inmediato a las solicitudes de comentario sobre la carta ni sobre los datos. El plazo del 28 de abril abre la puerta a un nuevo episodio de supervisión parlamentaria centrado en cómo se recopilan, interpretan y comunican estas estadísticas. Para inversores, traders y empresas del sector cripto, el desenlace puede influir en la certidumbre regulatoria, la valoración del riesgo y el debate sobre nuevas reglas, requisitos de divulgación y posibles salvaguardas para el mercado estadounidense.