Botanix, una capa 2 de Bitcoin, cierra tras cuatro años y deja al descubierto los retos de la DeFi en BTC

Botanix pondrá fin a su red de capa 2 sobre Bitcoin tras cuatro años de prueba y ha pedido a los usuarios que retiren sus bitcoin (BTC) y el resto de activos antes del 9 de julio de 2026. El equipo reconoce que, pese a registrar 25 millones de transacciones y sumar 200.000 monederos, el proyecto no logró una adopción sostenible. El mensaje de despedida incluye también una valoración directa sobre por qué la DeFi en Bitcoin sigue sin despegar. Botanix Labs comunicó la decisión el 9 de junio en una publicación extensa en X (Twitter). En ella, el equipo afirmó que cerrar la red ha sido "la decisión más difícil" en cuatro años. Desde el punto de vista técnico, aseguran haber cumplido: el mainnet de Spiderchain operó durante un año con disponibilidad total y sin incidentes de seguridad. Botanix cerró alianzas con Chainlink, Morpho, GMX y Fireblocks, y recientemente lanzó BINK, un "neobanco" de Bitcoin con autocustodia. Aun así, el proyecto no emitió token y los ingresos por comisiones no alcanzaron para cubrir los costes. Tras el 9 de julio, la federación moverá cualquier BTC que permanezca en la red. Los demás activos que queden depositados pasarán a ser irrecuperables. El análisis posterior del equipo se resume en cinco conclusiones para el sector: 1) Bitcoin sigue siendo, sobre todo, un activo de reserva. La mayoría de usuarios trata BTC como depósito de valor, lo que deja la demanda de un ecosistema DeFi en Bitcoin muy por debajo de lo que muchos desarrolladores anticipaban. 2) La comodidad pesa más que la descentralización. El BTC envuelto en Ethereum y los exchanges centralizados absorbieron la demanda real. Según encuestas citadas, la mayoría de tenedores pasa por alto el BTCFi. 3) Sin token, no hubo arranque. Renunciar a incentivos vía token mantuvo el experimento "honesto", pero también eliminó el motor de liquidez que suele impulsar el despegue de nuevas cadenas. 4) Las comisiones no pagaron la factura. Los usuarios orientados al rendimiento generaron poco volumen, y, sumado a las presiones de costes en las capas 2 de Bitcoin, operar la red resultó más caro de lo que ingresaba. 5) La distribución manda en cripto. La actividad se concentra cada vez más en exchanges, Hyperliquid y plataformas de TradFi que controlan la relación con el usuario, lo que deja a la infraestructura independiente compitiendo cuesta arriba. Botanix sostiene que el rumbo era el adecuado, pero que el momento no acompañó. A su juicio, el salto de Bitcoin hacia la DeFi podría reactivarse cuando llegue una nueva oleada de constructores y exista una demanda real más clara.