BlackRock y Fidelity acaparan el mercado de ETF de bitcoin en 2026

Cuando los ETF al contado de bitcoin en EE. UU. debutaron en enero de 2024, los inversores podían elegir entre más de una docena de productos. BlackRock, Fidelity, Ark Invest, Bitwise, VanEck, Franklin Templeton y otros entraron en un segmento que se anticipaba muy competitivo. Dieciocho meses después, el pulso se ha convertido cada vez más en una carrera a dos. Los datos indican que iShares Bitcoin Trust (IBIT) de BlackRock y Wise Origin Bitcoin Fund (FBTC) de Fidelity concentran la mayor parte del nuevo capital institucional, mientras que los fondos más pequeños han perdido peso a la hora de marcar la tendencia del mercado. La pauta fue clara durante el primer semestre de 2026. El 14 de enero, los ETF de bitcoin registraron entradas netas por 840,6 millones de dólares, según Farside Investors. IBIT aportó 648,4 millones y FBTC sumó 125,4 millones. Entre ambos superaron el 90% del total de ese día. El patrón se repitió el 17 de abril, con entradas de 663,9 millones. IBIT captó 284 millones y FBTC añadió 163,4 millones, alrededor de dos tercios del dinero nuevo del sector. Incluso con un ánimo de mercado más débil, el dominio de los dos líderes se mantuvo: el 1 de mayo, las entradas totalizaron 629,8 millones, de los que 284,4 millones correspondieron a IBIT y 213,4 millones a FBTC. En conjunto, rozaron los 500 millones. A lo largo de 2026, ambos fondos han concentrado con frecuencia la mayor parte de las entradas netas en las jornadas de mayor asignación y, a menudo, han compensado la debilidad del resto del mercado de ETF. Esta concentración se ha intensificado en un año complicado para bitcoin y para el mercado de ETF cripto. Bitcoin cae aproximadamente un 29% en lo que va de año, una corrección que ha puesto a prueba la convicción institucional y ha provocado varias oleadas de reembolsos. Entre mediados de mayo y comienzos de junio, los ETF al contado de bitcoin encadenaron varias sesiones de fuertes salidas. El giro contrasta con etapas anteriores, cuando muchos inversores interpretaban las caídas como oportunidades de compra. Los datos apuntan a un cambio más amplio: las asignaciones tienden a concentrarse en los vehículos más grandes y líquidos. La tendencia ha beneficiado especialmente a BlackRock. IBIT se ha consolidado como producto de referencia del segmento, suele liderar las entradas y, en fases de tensión, actúa a menudo como elemento estabilizador. En varias jornadas en las que el conjunto de ETF sufrió salidas relevantes, IBIT se mantuvo en positivo o registró reembolsos bastante menores que sus competidores. El predominio no resulta sorprendente. Entre los principales compradores de ETF de bitcoin figuran asesores financieros, asesores de inversión registrados, hedge funds, family offices, consultores de pensiones y asignadores institucionales. Para este perfil, la liquidez, el volumen de negociación y la reputación del emisor pesan tanto como la exposición al propio bitcoin. BlackRock gestiona más de 10 billones de dólares en activos a escala global y mantiene relaciones con miles de plataformas de gestión patrimonial. Fidelity, uno de los mayores proveedores de jubilación y corretaje en EE. UU., ofrece ventajas similares gracias a su red de distribución y su presencia consolidada entre clientes minoristas e institucionales. En consecuencia, muchos asignadores ven cada vez más a IBIT y FBTC como opciones por defecto para tomar exposición a bitcoin. La contrapartida es que los emisores más pequeños luchan por seguir siendo relevantes. Productos como EZBC de Franklin Templeton, HODL de VanEck, BRRR de Valkyrie y BTCW de WisdomTree suelen registrar flujos diarios de apenas unos pocos millones de dólares. En muchas sesiones, su aportación es tan reducida que apenas influye en la dirección del mercado. Incluso fondos que antes se consideraban rivales destacados, como BITB de Bitwise y ARKB de Ark, han pasado a un papel secundario frente a los dos líderes. A comienzos de este año, Trump Media & Technology Group retiró sus planes para lanzar un ETF al contado de bitcoin, abandonando su intento de entrar en un mercado cada vez más concurrido y ahora dominado por los productos de BlackRock y Fidelity. La concentración se hace especialmente visible en episodios de volatilidad. Cuando los inversores compran ETF de bitcoin de forma agresiva, la mayor parte del dinero termina en BlackRock y Fidelity. Cuando venden, el comportamiento de esos dos fondos suele decidir si el sector cierra con entradas netas o salidas. La dinámica sugiere que el mercado de ETF de bitcoin entra en una nueva fase: más que una competencia equilibrada entre una docena de emisores, se parece a un negocio en el que la mayor parte se la llevan unos pocos, impulsado por escala, liquidez y capacidad de distribución.