El oro en India cae por debajo de los niveles previos a la subida de aranceles, arrastrado por el retroceso global
Paradoja en el mercado indio del oro: pese a que el Gobierno casi triplicó en mayo la carga fiscal efectiva sobre las importaciones, el metal cotiza hoy más barato que antes del cambio. El 10 de junio de 2026, los futuros del oro en la Multi Commodity Exchange (MCX) bajaron cerca de un 2% hasta 149.500 rupias por 10 gramos, mínimo desde principios de mayo, previo al incremento de los derechos de importación del 6% al 15% aplicado el 13 de mayo.
La caída no responde a un giro de la política doméstica. La presión viene del exterior: el descenso generalizado de los precios internacionales del lingote ha compensado con creces el impacto del arancel.
Una subida que se volvió en contra
La revisión del 13 de mayo reorganizó los gravámenes a la importación de oro: un 10% de arancel básico (basic customs duty) más un 5% de la Agriculture Infrastructure and Development Cess. Sumado al Impuesto sobre Bienes y Servicios (GST), la carga fiscal efectiva total se disparó al 18,45%, frente al 9,18% anterior.
El consumo se frenó de golpe. La demanda de oro en India se desplomó aproximadamente un 70% en las dos semanas posteriores a la subida. Fuentes del sector estiman compras de unas 7,5 toneladas en ese periodo, frente a casi 25 toneladas en el mismo tramo del año anterior. Joyeros de todo el país reportaron una fuerte contracción de la actividad.
El ajuste llegó desde el mercado internacional
El golpe se siente con más intensidad en el sector no organizado, que engloba a joyeros pequeños y comerciantes regionales. Operan con márgenes más estrechos y sin escala suficiente para absorber una carga efectiva del 18,45% sin trasladarla al consumidor. Las grandes cadenas del segmento organizado disponen de más margen para gestionar precios y ciclos de inventario.
Contrabando: un efecto previsible
Distintos informes apuntan a que las entradas ilícitas de oro en India podrían superar las 100 toneladas métricas en 2026, a medida que el mercado gris intenta aprovechar la brecha de precios. Como referencia, la demanda anual total de India suele situarse en varios cientos de toneladas, de modo que 100 toneladas de contrabando supondrían una porción relevante del mercado.
India ya ha atravesado episodios de subidas de aranceles, repuntes del contrabando y posteriores rectificaciones. El precedente más citado es 2013, cuando los derechos se elevaron al 10% y se desencadenó una oleada similar de importaciones ilícitas que terminó forzando una marcha atrás parcial. El 15% actual supera el máximo de 2013, y la carga efectiva del 18,45% es sensiblemente mayor.
Implicaciones para inversores en oro
Para inversores y operadores locales, el momento es inusual: el oro marca mínimos de varias semanas en rupias pese a un incremento arancelario de gran magnitud. Si los precios internacionales se estabilizan o rebotan, el oro en India podría revalorizarse con rapidez al reactivarse la prima asociada al arancel.
Un desplome del 70% en la demanda y la posibilidad de un auge del contrabando por encima de 100 toneladas suelen ser catalizadores de revisión regulatoria. Cualquier recorte de los derechos impulsaría de inmediato la demanda legal y podría elevar los precios internos incluso si las cotizaciones globales permanecen planas.