Los tres mayores bancos de Japón lanzarán una stablecoin vinculada al yen antes de marzo de 2027
Los tres mayores bancos de Japón anunciaron este miércoles un plan conjunto para emitir una stablecoin referenciada al yen e iniciar transacciones comerciales reales antes de marzo de 2027. El movimiento busca reforzar la infraestructura doméstica de pagos digitales frente al dominio de las stablecoins denominadas en dólares, que concentran un 84% a 90% de un mercado global superior a los 300.000 millones de dólares.
MUFG Bank, Mizuho Bank y Sumitomo Mitsui Banking Corporation (SMBC) informaron en una nota coordinada, fechada el 10 de junio de 2026, que han firmado un memorando de entendimiento para avanzar en la emisión conjunta de una stablecoin en yenes. Como primer paso, crearán un consejo voluntario de gobernanza encargado de revisar el marco operativo, la estructura de gobierno y la infraestructura técnica necesaria.
Según el comunicado, las tres entidades aspiran a realizar transacciones corporativas efectivas durante el ejercicio fiscal 2026, utilizando una stablecoin. En este esquema, los bancos actuarían como liquidadores conjuntos bajo un acuerdo fiduciario, y un banco fiduciario con licencia ejercerá de fiduciario. En Japón, el ejercicio fiscal 2026 concluye el 31 de marzo de 2027.
El proyecto se apoya en una prueba de concepto aprobada por la Agencia de Servicios Financieros (FSA) en noviembre de 2025 a través de su FinTech Proof-of-Concept Hub. Aquel piloto evaluó la emisión conjunta de stablecoins estandarizadas en yenes, intercambiables entre sí y destinadas a uso corporativo, con Mitsubishi UFJ Trust and Banking Corporation administrando los fondos depositados como activos en fideicomiso.
En la prueba, Mitsubishi Corporation empleó estas stablecoins para pagos transfronterizos entre sus oficinas en Japón y en el exterior, con el objetivo de reducir comisiones de envío y carga administrativa. El sistema operó sobre la plataforma Progmat, una infraestructura de tecnología de libro mayor distribuido con estrechos vínculos con MUFG.
El modelo basado en fideicomiso encaja en la Ley de Servicios de Pago enmendada, en vigor desde 2023. Bajo ese marco, bancos con licencia, proveedores de transferencias de fondos y compañías fiduciarias pueden emitir dinero digital vinculado a moneda fiduciaria y redimible a la par. Los activos deben mantenerse como depósitos en un banco fiduciario japonés autorizado, lo que permite segregación clara y protecciones de reembolso.
El respaldo político también se reforzó el 1 de junio de 2026, cuando un panel del Partido Liberal Democrático (LDP) presentó a la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, una propuesta que recomienda impulsar stablecoins basadas en yenes para liquidaciones en Asia y establecer un marco legal para la negociación de ETF de criptoactivos.
En términos de mercado, las tres megabancos atienden en conjunto a cientos de miles de clientes corporativos. Una stablecoin en yenes estandarizada e interoperable a esa escala podría desviar un volumen relevante de liquidaciones desde tokens anclados al dólar. JPYC, el principal emisor privado de stablecoin en yenes, cuenta actualmente con una capitalización aproximada de 18 millones de dólares, una dimensión muy inferior al peso institucional combinado de MUFG, Mizuho y SMBC.
La estrategia declarada apunta a contrarrestar la hegemonía de USDT y USDC, aliviar presiones de conversión de yen a dólar en liquidaciones digitales y consolidar una infraestructura nacional de pagos antes de que las stablecoins extranjeras se afiancen más en las finanzas corporativas asiáticas.
A partir de ahora, el consejo se centrará en la infraestructura de emisión, el diseño del sistema y del esquema, la gobernanza y la coordinación con otras instituciones financieras. Los bancos también dejan abierta la posibilidad de incorporar a más participantes. El objetivo oficial sigue siendo ejecutar transacciones comerciales en vivo durante el ejercicio fiscal 2026, con un calendario exigente pero apoyado en un marco regulatorio ya vigente y una plataforma tecnológica operativa.