La inflación de EE. UU. repunta al 4,2% en mayo de 2026 y el mercado cripto apenas se inmuta

La inflación interanual en Estados Unidos aceleró hasta el 4,2% en mayo de 2026, el nivel más alto del Índice de Precios al Consumo (IPC) desde abril de 2023. La Oficina de Estadísticas Laborales (Bureau of Labor Statistics) publicó los datos el 10 de junio: el IPC subió un 0,5% mensual, en línea con las previsiones. La inflación subyacente (core CPI), que excluye alimentos y energía por su volatilidad, avanzó solo un 0,2% mensual, por debajo del 0,3% que esperaba el consenso. En términos interanuales, la subyacente se sitúa en el 2,9%, una señal de que las presiones de fondo podrían estar moderándose aunque el dato general vaya al alza. Mayo supone un salto relevante frente al 3,8% interanual de abril. La aceleración es de 0,4 puntos porcentuales en un solo mes. La brecha entre el IPC general y el subyacente apunta a un mensaje claro: el impulso inflacionista proviene en gran medida de alimentos y energía. Los componentes de bienes y servicios que la Reserva Federal suele vigilar como termómetro de la demanda muestran un comportamiento más contenido, un matiz clave para la política monetaria. La Fed ha tendido a apoyarse en la inflación subyacente como referencia al calibrar si conviene subir, mantener o recortar los tipos. Un dato por debajo de lo previsto le permite ganar margen para mantener una postura paciente. El informe de empleo de mayo mostró la creación de 172.000 puestos, muy por encima de los 85.000 estimados. Con un mercado laboral fuerte y un IPC general al alza, lo habitual sería interpretar presión para endurecer la política monetaria. El menor avance del core CPI, en cambio, reduce el argumento a favor de una subida agresiva. Reacción del mercado cripto: tras la publicación del IPC, bitcoin se movió en un rango de 60.000 a 61.750 dólares. Ethereum también dio señales de recuperación. La respuesta fue más constructiva de lo que cabría esperar con una inflación en máximos de tres años. Para los criptoactivos y, en general, para los activos de riesgo, el foco no es tanto la inflación como la reacción de la Fed. Unos tipos más altos encarecen la financiación, drenan liquidez y hacen menos atractivos los activos especulativos frente a alternativas como los bonos del Tesoro. Un core CPI más frío debilita la tesis de subidas de tipos contundentes. Implicaciones para los inversores: el Comité Federal de Mercado Abierto (Federal Open Market Committee) se reúne el 17 de junio, una semana después del dato. Si la Fed da más peso a la moderación de la subyacente, los activos de riesgo podrían tomar impulso. El rango actual de bitcoin, entre 60.000 y 61.750 dólares, podría actuar como base de lanzamiento y no como techo. Si, por el contrario, el banco central se centra en la aceleración del dato general y sugiere endurecimiento, ese mismo rango puede convertirse en un punto de ruptura. El aumento de 0,4 puntos porcentuales del IPC general entre abril y mayo no es menor. Si alimentos y energía prolongan la escalada, incluso una Fed paciente acabaría viéndose obligada a reaccionar.