hace 14h
China recorta sus tenencias del Tesoro de EE. UU. a 591.000 millones mientras los inversores extranjeros suman 83.000 millones
Claves
— Las tenencias chinas caen a su nivel más bajo en 18 años
— El total en manos extranjeras aumenta en 83.300 millones de dólares
— Canadá y Reino Unido compensan los recortes de los tenedores asiáticos
China redujo sus tenencias declaradas de deuda del Tesoro estadounidense a 590.700 millones de dólares en agosto, su nivel más bajo en 18 años, pese a que la propiedad extranjera total de bonos del Tesoro aumentó en 83.300 millones de dólares ese mismo mes.
La divergencia cuestiona la idea de que el repliegue chino implique necesariamente un desplome de la demanda internacional de deuda estadounidense. Mientras Pekín y Tokio registraron caídas notables en sus carteras, los inversores que operan a través de Canadá, Reino Unido y Bélgica ampliaron su exposición.
Según los datos publicados por el Tesoro de EE. UU. el 16 de octubre, las tenencias chinas cayeron en 27.300 millones desde los 618.000 millones de julio, en una reducción prolongada desde el máximo de aproximadamente 1,32 billones de dólares alcanzado en 2013.
China recorta sus tenencias por debajo de 600.000 millones
China sigue siendo el tercer mayor tenedor extranjero declarado de bonos del Tesoro, por detrás de Japón y Reino Unido. Su cartera de 590.700 millones es ahora cerca de un 55% inferior al pico de 2013. Japón también redujo posiciones en agosto, con un descenso de 35.600 millones hasta 1,068 billones de dólares. Reino Unido fue en sentido contrario: sumó 11.200 millones y alcanzó 1,0095 billones, superando por primera vez el umbral del billón. Canadá firmó uno de los mayores aumentos, con 38.300 millones más hasta 464.600 millones, mientras que Bélgica escaló unos 19.800 millones hasta 490.500 millones.
En conjunto, estos movimientos elevaron las tenencias extranjeras declaradas hasta 9,332 billones de dólares, frente a 9,248 billones en julio. La divergencia cobra relevancia con la deuda nacional estadounidense por encima de los 40 billones de dólares, lo que intensifica el escrutinio sobre los inversores que financian las necesidades de endeudamiento de Washington.
Por qué el repliegue chino no implica un colapso de la demanda exterior
Las cifras del Tesoro miden el valor de mercado y la ubicación de custodia de los valores a cierre de mes, no un registro directo de cuánto compró o vendió cada gobierno. Un descenso de las tenencias declaradas de China puede reflejar ventas efectivas, vencimientos de títulos, cambios de valoración o traslados de activos entre jurisdicciones. El Tesoro advierte explícitamente de que los valores en custodia de terceros países pueden no atribuirse a sus beneficiarios últimos. Por tanto, los 38.300 millones adicionales de Canadá no demuestran que los inversores canadienses compraran ese importe, del mismo modo que la caída china no prueba por sí sola una venta neta equivalente por parte de Pekín.
Aun así, la reducción sostenida encaja con un patrón más amplio de diversificación de reservas. China ha seguido acumulando oro: sus reservas oficiales aumentaron en septiembre por vigesimotercer mes consecutivo. Ese comportamiento muestra cómo los bancos centrales pueden ajustar la composición de sus reservas sin abandonar por completo los activos denominados en dólares.
El coste de financiación de EE. UU. sigue siendo la gran pregunta del mercado
La demanda exterior sigue siendo relevante porque Estados Unidos debe refinanciar continuamente sus obligaciones vivas mientras financia nuevos déficits presupuestarios. Las cifras del año fiscal 2026 del Tesoro muestran un déficit federal cercano a los 2 billones de dólares, junto con unos 1,36 billones en costes anuales de servicio de la deuda. Unos rendimientos al alza pueden encarecer la refinanciación, aunque las tenencias declaradas de cada país no determinan la dirección de los tipos de interés. Los inversores en bonos evalúan cada vez más si los rendimientos más altos compensan de forma adecuada la inflación y el riesgo fiscal. Eso ayuda a explicar por qué el argumento de valoración de PIMCO difiere de las advertencias sobre la creciente carga de deuda estadounidense. El Tesoro también ha ampliado sus operaciones de recompra de bonos para mejorar el funcionamiento del mercado ante la presión sobre los vencimientos largos.