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Reino Unido plantea dar al Banco de Inglaterra un mandato secundario para impulsar la innovación en stablecoins y pagos digitales
El Gobierno británico propone ampliar el mandato del Banco de Inglaterra con un objetivo secundario centrado en la innovación en pagos digitales. La iniciativa, anunciada el jueves por el HM Treasury, mantendría la estabilidad financiera como prioridad principal del banco central, pero incorporaría explícitamente a los sistemas de pago que se apoyan en "activos digitales de liquidación", como las stablecoins.
Según el HM Treasury, el cambio afectaría a la supervisión de la infraestructura de pagos. Se prevé que el Banco de Inglaterra informe cada año al Parlamento sobre los avances logrados para cumplir el nuevo objetivo de innovación. El Ejecutivo pretende introducir este mandato mediante enmiendas al Financial Services and Markets Bill, que volverá a debatirse en la Cámara de los Lores los días 7 y 9 de septiembre.
Claves
- El Banco de Inglaterra sumaría un objetivo secundario para apoyar la innovación en sistemas de pago y dinero digital, sin alterar la primacía de la estabilidad financiera.
- El alcance incluiría sistemas que utilicen activos digitales de liquidación, entre ellos las stablecoins, conectando de forma más directa la política británica sobre stablecoins con el desarrollo de pagos.
- El banco central presentaría actualizaciones anuales al Parlamento sobre su trabajo en innovación, elevando la rendición de cuentas pública sobre la aplicación de normas relacionadas con stablecoins.
- La medida se incorporaría mediante enmiendas al Financial Services and Markets Bill, con debates en la Cámara de los Lores previstos para el 7 y 9 de septiembre.
- La reacción del sector dependerá de los detalles prácticos, en especial de cómo se use la información de esos informes junto con los requisitos vigentes para stablecoins.
Por qué importa el papel de "innovación" del Banco de Inglaterra para las stablecoins
El anuncio amplía, en la práctica, el perímetro del Banco de Inglaterra más allá de una supervisión centrada únicamente en la estabilidad. La propuesta extendería un enfoque regulatorio ya aplicado a infraestructuras clave del mercado—en concreto, a las entidades de contrapartida central (CCP) y a los depositarios centrales de valores (CSD)—para incorporar también un objetivo de innovación en pagos.
Para las stablecoins, el punto relevante es que el mandato no se limita a investigación teórica ni a dinero digital emitido por el banco central. El HM Treasury afirma que abarcaría sistemas de pago que empleen activos digitales de liquidación, formulación que incluye a las stablecoins y las sitúa dentro de la agenda británica de modernización tecnológica de pagos. Para el mercado, el énfasis regulatorio puede influir en la velocidad a la que nuevas infraestructuras pasan de pilotos a despliegues reales. Además, el binomio "objetivo de innovación" e informes al Parlamento puede condicionar cómo se equilibra la prudencia con la experimentación a medida que avanzan las reglas de stablecoins y las pruebas de infraestructura asociadas.
Los informes al Parlamento pueden elevar el escrutinio
Aunque el mandato de innovación se describe como secundario frente a la estabilidad financiera, su aplicación determinará cuánto margen se abre para el crecimiento del mercado de stablecoins dentro del marco británico. Maksym Sakharov, cofundador y CEO de WeFi, apuntó que la obligación de reportar anualmente podría inclinar la balanza hacia un mayor escrutinio público. En declaraciones a Cointelegraph, señaló que al ser "secundario a la estabilidad financiera", el objetivo de innovación "no invalida nada", pero el Banco de Inglaterra tendría que publicar cada año un balance de su labor en innovación de pagos y dinero digital.
Sakharov añadió que esta exigencia de publicación podría ser especialmente relevante porque pondría más foco sobre las reglas para stablecoins que el banco central finalizó en junio. En otras palabras, aunque el mandato de innovación no rebaje las obligaciones de estabilidad, el componente de reporte podría aumentar la visibilidad de cómo se aplican en la práctica.
Requisitos actuales y el debate sobre reservas
Sakharov se centró en exigencias específicas para "emisores de stablecoins sistémicas", incluida una estructura de reservas que, según sus comentarios, obligaría a mantener al menos un 30% de los activos de respaldo en depósitos sin remuneración en el banco central. Sostuvo que el "reparto de reservas es lo primero que hay que arreglar" y advirtió de que esa condición puede afectar a la viabilidad comercial del negocio.
El asunto es clave para inversores y operadores: las reglas de reservas inciden directamente en costes, gestión del riesgo y economía de la emisión, y pueden determinar qué emisores logran escalar cumpliendo con la normativa. El mandato de innovación, por sí mismo, no modifica automáticamente esa mecánica. Aun así, al vincular los informes del banco central a la innovación en pagos digitales, la propuesta podría aumentar la presión política y pública para explicar hasta qué punto el diseño del mercado de stablecoins encaja con los objetivos de modernización de pagos.
Impulso en Reino Unido: de pruebas de interoperabilidad a alineación transfronteriza
La propuesta llega en un momento de mayor actividad operativa y regulatoria en torno a las stablecoins. En agosto, un grupo participante en el Digital Pound Lab del Banco de Inglaterra inició pruebas para comprobar si una stablecoin podía interoperar con una libra esterlina digital simulada en un pago comercial transfronterizo. El HM Treasury y los informes del proyecto indicaron que la plataforma experimental no utilizaba clientes ni dinero reales.
Antes, a mediados de julio, Reino Unido y Estados Unidos publicaron una declaración conjunta sobre stablecoins en la que expresaron su intención de facilitar su uso en finanzas transfronterizas y reclamaron una mayor convergencia entre marcos regulatorios. El texto sugiere que el Reino Unido busca interoperabilidad no solo técnica, sino también en la aproximación normativa entre jurisdicciones.
También se observa una recalibración de límites anteriores. Cointelegraph informó de que el Banco de Inglaterra abandonó planes para fijar un tope de 20.000 libras esterlinas por persona y de 10 millones de libras por empresa, sustituyéndolos por un límite temporal de 40.000 millones de libras (aproximadamente 52,9 mil millones de dólares) de emisión para cada "stablecoin sistémica". Este cambio, junto con las iniciativas de julio y agosto, apunta a un enfoque que prioriza el riesgo sistémico y permite una participación más amplia que los límites minoristas y empresariales previstos inicialmente.
La orientación del Gobierno para ampliar el mandato del Banco de Inglaterra se enmarca, además, en un esfuerzo más amplio por favorecer la innovación en soluciones tokenizadas y basadas en tecnologías de registro distribuido. La ministra de la City, Lucy Rigby, señaló que la tokenización y el DLT podrían transformar los mercados financieros a escala global.
Con los debates en la Cámara de los Lores previstos para el 7 y 9 de septiembre, el sector seguirá de cerca no solo si se adopta el mandato, sino también cómo el Banco de Inglaterra convierte la "innovación" en acciones medibles, especialmente en ámbitos como los requisitos para emisores sistémicos y el diseño de reservas, que hoy influyen en la economía del negocio de las stablecoins.